martes, 21 de junio de 2016

PLANTAS SAGRADAS, PLANTAS DE PODER

En el mundo indígena americano, la ingesta de ciertas plantas en contextos de ceremonias dirigidas por chamanes y con estrictos fines medicinales, produce estados ampliados de consciencia que permiten tanto al chamán como al paciente encarar juntos el proceso de curación. Son las llamadas plantas sagradas.


Las más conocidas son la ayahuasca; el cebil; el san pedro o wachuma; el toé o floripondio; el chamico; el canelo; la epena y la coca (Sudamérica); el peyote y los hongos psilocibios (Norteamérica y Mesoamérica) y el tabaco (en todo el continente).

Estas plantas, cuyo uso es de una antigüedad milenaria, se distinguen de las otras plantas medicinales porque permiten alcanzar aquellos estados que permiten el viaje a otros planos y/o dimensiones de la realidad, ese mundo invisible que está poblado por espíritus, seres, entidades y fenómenos que están más allá de la realidad ordinaria. 

Es que la idea de realidad que da sustento a las cosmovisiones de los pueblos indígenas, es más compleja y múltiple que aquella en la que nosotros, occidentales, fuimos enseñados y acostumbrados a entender como la única posible.

La ingesta ceremonial y ritual de estos vegetales posibilita tanto al chamán como al paciente tomar contacto con el mundo invisible y los seres y situaciones que en él habitan; en el caso particular del chamán se agrega la capacidad para viajar por esos mundos y tomar de ellos los poderes, la información y las claves que necesitará – una vez de regreso- en el proceso de diagnóstico y curación de la enfermedad.

Una de las máximas habilidades del chamán es precisamente la de regresar, porque no sólo es importante transitar por las otras realidades, sino el saber regresar desde ellas a este mundo. 

El descubrimiento de estas poderosas plantas por parte de Occidente, así como el sentido de su utilización y su eficacia como parte sustantiva de la medicina indígena, puso en evidencia la existencia de otras formas de sabiduría y de conocimiento, insertas en los contextos más amplios de las complejas cosmovisiones originarias.

Cuando decimos la existencia de otras formas de conocimiento, nos referimos a que tenemos que hacer el esfuerzo de dejar de lado los parámetros de nuestros modelos cognitivos o las leyes de la ciencia occidental con que habitualmente nos movemos y tratar en cambio de entender que existen otras maneras diferentes de concebir el mundo, la vida y el universo y que esas maneras pueden ser tan valiosas como las nuestras.

Tal es lo que sucede con las cosmovisiones indígenas.

Hoja de Coca

Es en este marco de análisis que desde hace ya muchos años he dejado de utilizar el término alucinógeno para definir a estas plantas.

Lamentablemente ese término aún se sigue utilizando en ciertos círculos académicos y, a mi entender, en forma equivocada ya que confunde “la connotación patológica que tiene con el sentido espiritual, ceremonial y curativo que, por el contrario, el uso de estos vegetales tiene entre los indígenas”. (Martínez Sarasola 2010:146; ver también Llamazares y Martínez Sarasola 2004: 260). 

Me parece importante en esta dirección reafirmar la utilización de la expresión “plantas sagradas” (de uso extendido en el mundo indígena), así como también “plantas psicoactivas” (que actúan sobre la psique), “plantas maestras” (porque ellas enseñan) o “enteógenos”.

Este último vocablo, muy utilizado en los últimos años, fue creado en 1979 por Gordon Wasson, Carl Ruck, Jeremy Bigwood, Dany Staples y Johnattan Ott para reemplazar precisamente al cuestionado “alucinógeno”; “enteógeno” significa “que genera a Dios en nuestro interior” y creo que es un término que transmite con bastante precisión el sentido y función de estos vegetales.

Este último aspecto, el de ser instrumentos de comunicación con los planos sagrados, es más que importante porque completa el profundo sentido que ellas tienen para las concepciones indígenas y chamánicas al generar la posibilidad del contacto directo y personal de las personas con lo sagrado, con la divinidad.

Y esta conexión espiritual cobra una relevancia aún mayor porque para los pueblos originarios el concepto de salud tiene que ver precisamente con el estar en equilibrio espiritual, mientras que por el contrario, la enfermedad es producto de un desequilibrio del espíritu.

La función del chamán es colocar al paciente, restaurar su equilibrio, devolverlo a su eje, ese que conecta firmemente a la persona con la Tierra y el Cielo.

Todo este extraordinario y ancestral conocimiento se transmite de generación en generación y “con las restricciones propias de los saberes reservados” (Llamazares y Martinez Sarasola 2004), debiendo el chamán mantener a lo largo de su vida una disciplina casi ejemplar, detalladamente pautada, lo que le permitirá ejercer su oficio en el marco de la seriedad y el respeto que la cosmovisión y las plantas requieren.

Hay que tener siempre presente que, para la concepción chamánica, la planta sagrada es un ser vivo que durante la ceremonia ingresa en el cuerpo del paciente.

Una vez allí, el espíritu de la planta dialogará con el espíritu de esa persona, acción que será guiada por el chamán, con sus cánticos, tambores, sonajas, el humo del tabaco y/o alguna de las distintas técnicas extáticas que le ayudarán en la curación.

Todo este delicado proceso, en que dos espíritus de distintas especies interactúan para la curación, es parte central de estas ceremonias, denotando una vez más “lo serio de esta cuestiones” como los mismos indígenas definen a ciertos temas centrales de sus culturas.

Ayahuasca

En los últimos años, las plantas sagradas han salido de sus lugares de origen y están “viajando” por distintas partes del mundo, muchas veces de la mano de chamanes que convidan en ceremonias ecuménicas a personas de distintos orígenes.

También muchas de estas personas han accedido a estas experiencias en el propio ámbito de los indígenas.

En muchas ocasiones estas sesiones tienen el sentido curativo, medicinal y trascendente que explicamos anteriormente, pero en otros casos se realizan por el mero hecho de experimentar o con fines puramente recreativos.

En muchos casos también estos encuentros son guiados por personas no capacitadas y, por lo tanto, que no están en condiciones de llevar adelante los mismos y menos aún implementar fines medicinales.

Creo que estos conocimientos, tan antiguos como valiosos, hoy se están abriendo a muchas personas más allá de las fronteras del mundo indígena e incluso posibilitando el desarrollo de muy destacados proyectos vinculados con la salud.

Es auspicioso que estos conocimientos puedan extenderse a cada vez más personas, pero es clave también que ello se haga atendiendo a los marcos ceremoniales y rituales que constituyen una complementariedad ineludible.

Tener en cuenta estos marcos; contar con la guía de chamanes reconocidos y/o personas de conocimiento debidamente capacitadas y autorizadas y, muy especialmente, no olvidar el sentido profundamente espiritual de estas experiencias son algunos de los aspectos a considerar para que los procesos curativos con esta otra medicina, sean cuidados, efectivos y respetuosos.

FUENTE: Ecoportal

Para más información visita: http://www.ecoportal.net/

lunes, 20 de junio de 2016

EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE (E.C.M)


La muerte sigue siendo un hecho al que la ciencia no puede acceder, ya que supone el final de la comunicación con el mundo tal y cómo la conocemos. Una de las formas que se han usado para la investigación, más o menos seria es el análisis de las experiencias de las personas que han estado biológicamente muy cercanas a la muerte. Encontramos que personas que no se conocían entre ellas, de lugares muy lejanos, hablan de la misma manera cuando se les consulta al respecto. Hay muchas coincidencias en sus palabras, sin importar dónde vivan, cuál es su religión, profesión, edad o nivel cultural.

Uno de los primeros relatos serios fue el del psiquiatra norteamericano, Raymond Moody, autor en 1975 el libro “Vida después de la Vida”. Se vio impulsado a escribirlo después de escuchar al Dr. George Ritchie (al cual dedica su libro), su vivencia durante la guerra. Este libro animó a numerosos médicos, psiquiatras y científicos a estudiar los fenómenos de E.C.M. Estableciendo diversos estudios en cientos de pacientes, especialmente en las universidades norteamericanas.

La fenomenología a la que se refieren los expertos consiste, en primer lugar, en el hecho de que las personas sufren lo que se conoce como una “casi muerte”, es decir, que padecen de todos los condicionantes físicos y clínicos del fallecimiento, pero que no se termina de consumar. Un caso típico, en referencia a esta descripción, es la persona que sufrió un accidente en la carretera y que parece que ha fallecido, al menos clínicamente hablando;también es frecuente en los pacientes que sufren un infarto y por unos instantes no muestra signos vitales. Hay muchísimos casos más, pero estos son los más destacados y repetidos.

Una E.C.M. (Experiencia Cercana a la Muerte) bastante compartida tendría más o menos el siguiente relato: cuando se han dado las circunstancias del accidente, paro cardíaco o cualquier otra razón, las personas que lo rodean (médicos, conocidos, etc) intentan al instante recuperar sus signos vitales, tanto en el caso de estar en un hospital (recinto cerrado) como en la calle (abierto). A su alrededor se presenta, como una película u obra de teatro, una escena dramática donde todos intentan ayudar desesperadamente, hay llantos, gritos, lamentos, etc. Todos están pendientes de reanimarlo, pero mientras esto sucede, el contacto con la muerte ha comenzado.

Esta persona no comprende lo que ocurre, de repente, va “saliendo” de su cuerpo y se sitúa por encima de la escena. Mira para abajo y se ve a si mismo rodeado de gente intentando recuperarlo. Todo parece ser inútil, de a poco comienza a entender que está muerto, lo mismo que los que lo rodean, ya se empiezan a apartar. Hay muchos casos en los que están internados y el electroencefalograma (E.E.G) tiene una línea recta. Todos son señales del deceso.

El recientemente fallecido desea consolarlos, decirles que está bien, con ellos pero no lo logra. Se siente bien, sin dolores y asombrado, no puede caer en la cuenta de que está muerto. Sin embargo, siente una gran fuerza como si lo tiraran para atrás. Nota que su “esencia” o “espíritu” es atraído hacia un túnel oscuro e inmenso, cuyo final tiene una luz que cada vez es más grande. Durante el trayecto, presiente que algo o alguien lo está observando y le ofrece tranquilidad y paz.

La luz es cada vez más grande y cercana, la persona está muy bien, calmada, pero a la vez ansiosa por saber qué va a ocurrir. Cuando llega al final, encuentra un lugar que podríamos a semejar a la descripción del cielo bíblico, donde existe la sensación de luz, amor y alegría.

Como si estuviera en el cine, le proyectan una película con toda su vida, las imágenes más importantes desde que nació, sus recuerdos, etc. Pareciera que se está juzgando a si mismo, porque hay acciones buenas y otras no tanto. En cuestión de segundos, todo, absolutamente todo lo que ha hecho en su vida, hasta lo más banal e insignificante aparece por delante de sus ojos en esa pantalla. Se da cuenta que aquellas acciones que no consideró dignas de observar eran más importantes de lo que creía, hubiera sido beneficioso revisarlas. Es una especie de auto examen interior, que sirven para sacar propias conclusiones de cómo fue la vida.

Siente la presencia de algo superior que lo vuelve a tirar para atrás, muy suavemente, justo cuando comenzaba a sentirse a gusto en ese lugar, más liberado y sereno. Intenta luchar para quedarse, pero no lo consigue, vuelve otra vez al túnel. En ese momento es cuando se da cuenta que no ha llegado su momento de morir, que por algún “error” divino su vida debe continuar en la tierra. Y que esta será una experiencia que le permitirá cambiar en muchos aspectos: ahora dirá perdón, te quiero, gracias más a menudo.

Desanda el camino por el túnel, observando cómo regresa al lugar de donde partió, donde había dejado su cuerpo físico y se va proyectando hacia su interior. Allí es cuando despierta y provoca la sorpresa en los médicos y los familiares. Todos los que están cerca no lo pueden creer, están maravillados y asombrados. Las funciones vitales vuelven de a poco a su cuerpo y la felicidad inunda el lugar.

martes, 12 de abril de 2016

EL DIOS DE SPINOZA


Cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta que le hacían los estudiantes era:


-¿Cree Ud. en Dios?

Y él respondía:

-Creo en el Dios de Spinoza.

El que no Había Leído a Spinoza se quedaba en las mismas…

Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes

Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:

Dios hubiera dicho:

"Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.
Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.

¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.
Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las
playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.
El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito...
¡No me encontrarás en ningún libro!
Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?

Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?

¿Qué clase de dios puede hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.

Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.

Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?...

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí.

Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas.

¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti".

Spinoza

Anónimo

jueves, 31 de marzo de 2016

LA BIOLOGÍA DE LA CREENCIA: LOS PENSAMIENTOS CURAN

El científico Bruce Lipton (biólogo molecular, autor del libro "La Biología de la creencia", declarado mejor libro científico del 2006) reclama una nueva medicina, la que tenga en cuenta la energía por su capacidad para curar, mucho más eficaz que los medicamentos.


Sus estudios sobre la membrana celular y las modificaciones de las células según el entorno sentaron las bases de la nueva epigenética. Sus descubrimientos (que iban en contra de la opinión científica establecida de que la vida es controlada por los genes) y el estudio de la física cuántica le han llevado a criticar duramente la medicina convencional.

"Nos han hecho creer que el cuerpo es una maquina bioquímica controlada por genes sobre los que no podemos ejercer ninguna autoridad, eso implica que somos victimas de una situación, no los elegimos, los recibimos al nacer ellos programan lo que sucederá.

Agarre tres grupos de células, las puse en tres placas de Petri, cambie las condiciones, cambie el medio de crecimiento y los componentes del medio ambiente en cada una de las tres placas.

Luego verifique que en una de las placas se formo hueso, en otra musculo y en otra, células liposas. Que fue lo que controlo el destino de cada una de ellas si eran geneticamente idénticas? Eso demuestra que los genes no lo controlan todo, es el ambiente, el ser humano es el que controla, dependiendo de como lee el ambiente, de como su mente lo percibe. Estamos en un punto de la historia en que hemos de elegir ser soberanos o permanecer dependientes. No es tamos limitados por nuestros genes sino por nuestra percepción y nuestras creencias." Dr.Bruce Lipton.


Según la nueva biología, somos mas dependientes del medio ambiente que de los genes. Ya no se pueden usar los genes para explicar porque los humanos estamos en el tope de la cadena evolutiva ni tampoco para explicar porque nos enfermamos, o como actuamos.

Hay enfermedades que si, en efecto, son causadas por un gen, pero estas enfermedades equivalen a menos del 2% de los malestares que sufre la población mundial. La mayoría de la gente viene a este mundo con genes que deberían permitirles vivir una vida feliz y saludable. Las dolencias mas comunes actualmente como la diabetes, los problemas del corazón y el cáncer son el resultado de la interacción entre múltiples genes y sobre todo de los factores medio ambientales, y no son el resultado de uno solo y único gen como se esta diciendo.

Las células tienen memoria. Aprenden a través de la experiencia, de su contacto con el medio que las rodea, y luego guardan una memoria que les permite adaptarse mejor y anticiparse a los cambios. Es decir, las células son inteligentes! Esta memoria incluso se mantiene intacta en las células de los órganos que se han donado.

Estudios del genoma han indicado que los seres vivos comparten sus genes no solo entre individuos de la misma especie -a través de la reproducción y que luego pasan los genes a sus hijos- sino también entre individuos que no son de la misma especie. Esto ha sido una adaptación evolutiva para aumentar la sobre vivencia de los seres vivos en el planeta y a que los genes son memorias físicas de las experiencias aprendidas por todos los organismos vivos.

El Dr.Lipton es un biólogo celular norteamericano, conocido por ser un proponente de que los genes y el ADN pueden modificarse por las creencias de una persona.

Realiza sus estudios e investigaciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, y su linea de investigación es la unión entre ciencia y espíritu.

Ha sido invitado a numerosos programas de Tv y radio para hablar sobre las membranas de las células, epigenetica y la nueva biología que son sus temas de especialización.

Es autor de libros como "La biología de la creencia" y "La biología de la transformación".

Fuente:

miércoles, 24 de febrero de 2016

EL SALTO CUÁNTICO

Por Helios Roche

Cuando una persona se inicia en el estudio espiritual se dice que da un salto cuántico, porque sale de la Matrix, porque despierta a su verdadero ser y deja de hacer algunas cosas que pertenecen al mundo de la ilusión y limitación. Entonces empieza a responderse las eternas preguntas, ¿realmente quién soy yo? ¿Que estoy haciendo aquí? ¿Hacia dónde voy? ¿Puedo cambiar mi vida? Una vez entrando al estudio espiritual se va dando cuenta que puede lograr muchas cosas porque no es solo un cuerpo físico, es un espíritu teniendo una experiencia humana.

Después de iniciarse en los estudios espirituales la persona da otro salto cuántico, entra a la maravillosa práctica de la meditación, entonces empieza a experimentar su verdadera naturaleza espiritual, accede a las dimensiones superiores, contacta con ángeles y maestros Ascendidos que la ayudan a incorporar más enseñanza y más Luz, en ese nivel comprende y experimenta lo que es ser una Presencia Yo Soy o Espíritu.

Después de un tiempo de meditación y estudio la persona inicia la sanación kármica a través de poderosas meditaciones para limpiar el karma de vidas pasadas y de la vida presente, debido a estas sanaciones los cuerpos del ser quedan con espacios vacíos por la liberación de cargas de energía negativa, mismos que pueden llenarse con más Luz, con el apoyo de los maestros ascendidos y Ángeles, esto es también otro salto cuántico.

El último salto cuántico y más importante es cuando se alcanza la ascensión, para lograr cumplir esta meta divina, el ser debe pasar por una serie de iniciaciones o pruebas en las que va demostrando su maestría reflejando y experimentando la misericordia divina, el amor divino, la comprensión hacia los demás, el respeto por toda vida y lo más difícil de mantener una consciencia de 5ª. Dimensión manifestada en el mundo de 3ª. Dimensión.

Debemos respetar el escalón espiritual en que se encuentra cada uno, no debemos juzgar lo que hacen los otros para su evolución, todos los caminos de Luz son diferentes, pero la meta es la misma, la Ascensión, no importa cómo le llamen ni por qué camino lleguen, lo único que interesa es que lo logren.

Los diferentes caminos que llevan a la Ascensión sirven para que la humanidad seleccione el que más se afina a su especial forma de ser, ninguno es mejor que otro, ni menor que otro, como podría ser eso si todos son caminos de Dios, entonces dejemos a cada quien en el suyo y compartamos los regalos que la Fuente Divina nos envía.

Lo más importante en el camino espiritual es el enfoque en el corazón, no interesa en que escalón espiritual te encuentres, lo que interesa es la actitud y enfoque en tu corazón, esa es la clave para alcanzar la Ascensión, pensar con el corazón y sentir con el cerebro, unificar los dos hemisferios cerebrales.

No es tu deber ni obligación tratar de cambiar al mundo, lo que sí es tu obligación una vez que te has iniciado en el estudio espiritual, es cambiar tu propio mundo, solo así se cambiará al mundo, ya que tus seres queridos y amigos en algunos casos se asombrarán con tus cambios al haber despertado a la Luz, e intentarán seguir tus pasos.

Contacto: heliosroche7@hotmail.com

Fuente: https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/2016/02/24/el-salto-cuantico-por-helios-roche-2/