viernes, 28 de marzo de 2014

ALMAS GEMELAS O AFINES



Existe mucha literatura, poemas, novelas, cuentos, historias y más sobre este tema, el cual ha inspirado a los grandes literatos de todos los tiempos. El ideal, la sublimación del amor, la pareja, la perfección en las relaciones amorosas, el encuentro perfecto del masculino y femenino y más, han idealizado en su máxima expresión el significado del AMOR. Los seres humanos estamos formados de emociones negativas o positivas, con ellas vivimos y sentimos. Duele en el alma cuando los deseos no se realizan o cuando soñamos encontrar lo ideal, lo perfecto, lo que nos haría ser seres felices.


Entonces corremos atrás de lo magnífico y absoluto, para llenar nuestras carencias y soledad. Buscamos desesperadamente la complementación, lo que falta, el vacío que nos daña y elevamos nuestra mirada al horizonte, esperando encontrar el alma amada y perfecta, la cual coparía su lugar en el corazón de nuestros sentimientos, completando el faltante, así terminaría la búsqueda y el sufrimiento. El vacío es el origen que nos impulsa a emprender la búsqueda del Alma Gemela. Realmente lo hacemos porque seguimos el anhelo del nuestra alma por encontrar lo que nos falta: Nuestra otra mitad. 


ALMA GEMELA - La creencia y definición del “Alma Gemela” es la siguiente: “Alma Gemela”: Tienen los mismos intereses, su atracción no es sólo física o sexual y la ternura ocupa sus instantes y sus miradas. Ese amor trasciende la edad, la materia, la raza, el credo, las distancias. Al verse, sienten una infinita necesidad de abrazarse y besarse y expandir las energías de sus corazones. Ambas desean crecer espiritual e intelectualmente, se incentivan mutuamente por ese crecimiento personal, no existe entre ellas el egoísmo ni la individualidad y tienen el deseo, aunque inconsciente, de llevar a cabo su misión juntos. Se complementan en todos los sentidos. ¡Casi piensan lo mismo! Las almas gemelas se atraen más fácilmente cuando los dos tienen buen humor, son activos, vivaces, conversan largamente, la música los transporta a su lugar original. Buscan el éxtasis y lo disfrutan. Hacer el amor es una experiencia que cobra un inusitado significado y en un indescriptible instante de esa unión, logran reconocer a través de sus ojos, el alma que estaban buscando y entonces... ¡Sabrán que esa es su otra mitad!... (Wikipedia)


Esta es la definición mística y romántica de lo que significa “Almas Gemelas” según el diccionario, ahora definamos realmente lo que significa en el tercer grado, tercer plano y Tercera Dimensión, donde todos nosotros nos encontramos. En la tercera dimensión, es remota la posibilidad de hallarla, mayormente tendremos mucha dificultad para que se produzca la fusión de almas, ya que esa mitad a la que anhelamos no se encuentra en este plano, sino en un plano más elevado y perfeccionado y lo más probable es que una de las dos partes haya quedado anclada en esferas superiores para servir siempre de “Maestro” al otro que sí está en los planos materiales, para así suministrarle permanentemente toda la fuerza, energía y entusiasmo que va a necesitar para cumplir su misión. Somos nosotros mismos, o sea nuestras almas expresadas en planos mayores de existencia. 

Al margen de todo el romanticismo que siempre ha generado el término, el “Alma Gemela” encarnada, es un ser humano que posee en sí mismo las dos fuerzas antagónicas del universo: el masculino y femenino. Las “Almas Gemelas” no poseen las mismas fallas, por el contrario, se complementan, socorriéndose mutuamente a limpiar la oscuridad de sus almas. Lo que le falta a una, lo tiene la otra y viceversa. Se auxilian para que la oscuridad de su legado genético, cultural, educacional y todo lo que tienen que aprender y confrontar en las experiencias y vivencias de la vida, lo puedan trabajar y transmutar. Hasta que la oscuridad de ambas almas se iluminen. Significa que no podrán realizar la fusión necesaria expandiendo la Luz como UNIDAD y “Almas Gemelas” que son, porque su realidad debe ser trascendida para poder ser: UNO y no DOS.

El término: “Alma Gemela” no combina mucho con la época en que vivimos. No es imposible encontrar nuestra otra mitad, pero debemos ser realistas y adaptarnos con flexibilidad, que al no encontrar la perfección absoluta de nuestros deseos, debemos aceptar o más bien flexibilizar el término: “Almas Gemelas” por el término: “Almas Afines” esto sería lo más adecuado para los tiempos en que vivimos y lo que la modernidad exige de nuestras vidas. La modernidad hoy en día nos ofrece otro tipo de relaciones, que tengan más similitud energética a los tiempos en que vivimos y sobre todo, que reúnan ambas almas cualidades muy parecidas, son las llamadas: “Almas afines”. 

Las “Almas Afines” siempre son una bendición, se las encontrarán en cada existencia como personas que hacen parte de nuestras vidas, sea como familia, como seres cercanos a nosotros o también como relaciones amorosas de diversos tipos, son vínculos que llegan directamente al corazón. Podemos reconocerlos con facilidad porque el corazón brinca de alegría con su sola presencia. Un “Alma Afín” puede estar encarnado en alguien de la familia, y la relación con él o ella es especialmente alegre, de facilidad y felicidad, de apoyo incondicional. Esto es así porque las personas de las “Almas Afines” están muy cerca la una de la otra y el vínculo es muy estrecho y antiguo: llevan vidas y vidas encontrándose para apoyarse mutuamente. La escuela de esta vida donde todos nosotros estamos llamada: “Escuela-Planeta Tierra” no es para ofrecernos encontrar el “Alma Gemela” aún no es el momento de hacerlo. Estamos aquí para aprender y absorber toda experiencia y vivencia sea negativa o positiva; estamos aquí para crecer y formarnos y para ello necesitamos conocer y entender la esencia del alma, saber cómo funciona y cómo debemos transmutar y extraer la nutrición correcta para la formación del Ser Energético (Espíritu). 

Para realizarlo necesitamos la diversidad de energías, relacionarnos con muchas almas y retro-alimentarnos, cuanto más diferentes unas de las otras mejor para cada alma. Si realizamos un matrimonio con personas que no son afines, tenemos que entender porque lo hicimos y que enseñanza nos otorga esa relación. Debemos aprender de nuestras parejas, hijos, familiares, amigos, conocidos etc. todo es enseñanza para el alma. La vida no es para encontrar el “Alma Gemela” y vivir cómodos porque ella es igual a nosotros. Sería muy aburrido verlo de esa manera ¿Qué aprenderíamos de la otra persona que es igual a nosotros? ¿Qué desafíos tendríamos para tener el conocimiento de esta realidad? Cierto es que si la otra alma es muy diferente y la relación es problemática, violenta y enfermiza, tendremos que tomar decisiones pensadas y analizadas. En toda relación siempre existe el aprendizaje de ambas almas.

Lo ideal es encontrar “Almas Afines” en el transcurso de nuestras encarnaciones, porque a pesar que aparentemente pueden ser almas parecidas, son diferentes. Por eso en las familias hay tantas diferencias y eso es lo más hermoso, porque siempre se enseñarán mutuamente. Los conyugues, las familias, los amigos, conocidos, extraños y más, no son para que nosotros los critiquemos, hablar mal de ellos, despreciarlos o juzgarlos, son para observarlos y aprender, mirándonos en ellos como si fueran espejos, viendo lo que debemos o no hacer. Cuando hayamos crecido, madurado y seamos adultos conscientes, entonces estaremos preparados para atraer hacia nosotros, nuestra otra mitad que existe dentro de cada uno de nosotros, habremos fundido en UNO nuestra parte FEMENINA-ALMA con nuestra parte MASCULINA- ESPÍRITU… 

Texto: Camino del Ser.

martes, 28 de enero de 2014

LA NECESIDAD DE CREER

¿Qué entendemos por creencia?, la palabra creencia nos remite a un sin fin de pensamientos acompañados de acciones que se sumergen en lo imaginario colectivo universal con la intención de darnos una luz, imaginable o no, a algo que se escapa a nuestros sentidos y que se remonta a un futuro que aún no existe pero sin embargo es necesario visualizar hasta el punto de sentir, para dar viveza a nuestra existencia como seres humanos. Las creencias nos dan esperanzas, nos guían internamente y subconscientemente en la vida, siendo éstas unos de los pilares más importantes, junto a la sabiduría, mediante la cual la vida del hombre sustenta. 

Dentro de las creencias que nos rodean, la idea del futuro como tal, la incertidumbre hacia éste y la vista positiva hacia lo desconocido o lo que está “más allá” de la vida forma uno de los misterios mas arraigados e intencionalmente infiltrados en nuestra conciencia, todo este concepto ha acompañado al hombre desde sus inicios, y ha marcado su vida, mediante ritos que no hacen mas que ser una teatralización de la esperanza. 

Debemos tomar conciencia de lo que significa para todo ser humano “el creer”, la necesidad de creer en algo no es más que la debilidad inconsciente de nosotros mismos frente a la existencia, ya lo decía el filósofo alemán Nietzsche: “el hombre que necesita creer en algo superior a su conocimiento es un ser débil que no es capaz de vivir su propia vida y tomar las riendas de esta”. Tomando como punto de partida esta cita el presente ensayo se desarrollará bajo la idea de que la creencia en algo superior al ser humano, ya sea un ser espiritual, un mundo llamado “paraíso” o simplemente la alegoría de la esperanza no es más que una trampa socialmente aceptada y enaltecida para someter nuestras vidas a un yugo que nos resta la vitalidad y nos hace olvidar que la existencia es simplemente el presente, que el futuro como tal no existe y el pasado no se puede recuperar. 

La creencia de alguna deidad o ser superior, considerado como santo, divino o sagrado ha estado presente durante toda la historia de la humanidad. Éstos han sido adoptados generalmente en forma humana, de animales y objetos, son adorados, con un poder importante, sobrenatural e inmortal que supuestamente están para aquellos que crean en ellos hasta el punto de incluso sacrificar cosas, animales, y hasta ellos mismos para satisfacer las necesidades del ser superior y así, demostrar los actos que harían a favor de éstos mismos. Sin embargo también se encuentran deidades que no se les atribuye poder alguno y solo son adorados. 


El hecho de creer en algo que no pueden ver físicamente no es una imposibilidad para los creyentes de poner las manos al fuego por aquellos seres divinos que podrían solucionar los problemas que tenga el individuo, su familia o comunidad, ya sean en el aspecto del amor, lo material y salud entre otras. Pero éstos no solamente pueden traer beneficios a quienes crean en él, sino que también desgracia, castigo y hasta muerte para los que le fallen o no los adoren como tal. 


Entones, ¿Estos seres divinos o entes en realidad existen? Es una pregunta que se ha planteado más de alguna persona, y para contestarla se toma en cuenta de que para justificar la existencia de algo se necesitan evidencias, y la verdad es que no hay evidencia de algo superior o divino. Esto nos lleva a la hipótesis de que el humano tiene la necesidad de creer y tener fe en una deidad o ser espiritual superior. ¿Pero con qué razón? 


Un niño nace y no tiene ni el mayor conocimiento de lo que es una palabra, una cosa, etc. este va adquiriendo noción de todo a causa de lo que le inculcan los padres y las experiencias que tiene a medida que pasa el tiempo. Si a este niño le enseñan que existe un ser superior, que debe creer en él, que debe adorarlo y respetarlo, será lo que hará hasta que tenga el discernimiento suficiente como para decidir entre creer o no. Sin embargo en la mayoría de los casos éste puede seguir creyendo hasta el fin de sus días, lo cual sería comprensible debido a la presión que se tiene por parte de otros creyentes o el hecho de que si no lo hace ‘’el dios del agua, fuego, viento, de la luna, sol o simplemente dios’’ dejará caer su ira sobre él. A esto se le suman las inquietudes del ‘’¿Qué hay después de la muerte?’’ que juega un papel importante en el hecho de creer, ya que esto da una esperanza de que al morir no dejaremos de existir simplemente, que después de ‘’pasar el túnel’’ habrá un mundo maravilloso, una nueva vida o quizás algo más, dependiendo del sin número de dioses, entes o otros seres en las diferentes culturas. Esto da una esperanza a la persona, una razón de creer al no aceptar que después de la vida simplemente, no hay vida. 

Los humanos tienen la necesidad de darle una explicación a aquello que no pueden entender, cuando no encuentran una explicación real y lógica buscan en lo sobrenatural. Fue así como surgió la mitología hace milenios y, desde entonces por mucho que avance la ciencia, la tecnología y el conocimiento humano, no se ha podido librar de las supersticiones que acompañan al hombre desde los tiempos pasados. 


Pero ¿Podemos vivir sin creer en algo? La mayoría de nosotros creemos en algo. Es una forma de no sentirnos desamparados y darle un sentido a nuestras vidas, creer en algo es un recurso que permite sobrellevar los vacíos existenciales. 

Concluyendo el tema cabe destacar que cada uno tiene la libertad de creer en lo que estime conveniente o le haga feliz, destacando que la necesidad de creer se manifiesta en forma diferente en cada uno de nosotros. Algunos pueden creer en dioses, religiones, en el fútbol, en el amor, en la amistad, y lo esencial, en uno mismo, porque creer es una necesidad del ser humano. Sin embargo claro está que no es lo mismo creer en nuestras propias posibilidades, nuestros posibles logros laborales, profesionales y personales, que creer en religiones y dioses, suerte o destino. 

El pensamiento en algo supuestamente mágico muchas veces invade nuestras creencias y preferimos creer en lo irreal, lo que no depende de nosotros, sino que vincula con un ser superior más que con nosotros mismos. Pero a pesar de todo, es difícil hacer cambiar a alguien de ese pensamiento o creencia, pues no puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, sino que están basadas en una enraizada necesidad de creer. 

Autor: Sebastián Saavedra Ramírez.

jueves, 2 de enero de 2014

EL ESCLAVO

¿Tú de qué eres esclavo? ¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño? ¿De tus traumas de la infancia?, ¿De lo que alguien más decidió que fueras?, ¿De una relación que no te satisface?, ¿De un trabajo que no disfrutas?, ¿De la rutina de tu vida?

¡Ya libérate! ¡Tira ya ese costal que llevas en la espalda en el guardas el resentimiento, el rencor y la culpa!. Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. La responsabilidad es toda tuya. Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado, depende solo de ti.

¿Qué es lo que te tiene paralizado?, ¿El miedo al rechazo?, ¿Al éxito?, ¿Al fracaso?, ¿Al qué dirán?, ¿A la crítica?, ¿A cometer errores?, ¿A estar solo?

¡Rompe ya las cadenas que tú mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes. Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, solo tú mismo. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡Eres tú mismo! Ya déjate en paz, ya perdónate, sólo tú puedes lograrlo.

¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuándo te queden unos minutos de vida?, ¿Cuándo les queden a ellos unos minutos de vida?

El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido: Su Libertad.

Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto. Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.

Y por último, ¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el que se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto?

¡Despierta ya hermano!, ¡Despierta ya hermana!, ¡Esta es la vida! La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuando tengas eso que tanto deseas. La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tú vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita. En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡Hasta llorar si quieres!

No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijitos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”.

Yo se que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos.

Sé también que tú no eres perfecto, nadie lo es. Y sin embargo, millones de circunstancias se han reunido para que existas. Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso y compartes con toda la humanidad sus virtudes y defectos. Así está escrito en tus genes, en los genes de todos los seres humanos que han existido y en todos los que existirán. Tus pasiones, tus miedos, tus heridas, tus debilidades, tus secretos y tu agresión, los compartes con todos tus hermanos.
¡Bienvenido a la raza humana! ¡Esos supuestos defectos son parte de tu Libertad, parte de tu Humanidad!

Si te preguntas ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida…

Fragmento del Libro: El Esclavo de Francisco J. Ángel Real.

domingo, 22 de diciembre de 2013

SOMOS MÁS DE LO QUE PENSAMOS...


Yo soy Dios.

Nunca en mi experiencia aquí en el planeta Tierra había tenido la oportunidad de hacer resonar estas palabras una y otra vez, repetirlas día y noche se han convertido en el mantra que abre el camino hacia la libertad de los demonios de la mente.

Muchos de los que hemos tomado el titulo de guerreros de la luz o conductores del despertar de vez en cuando nos confiamos en que estamos despiertos al 100% sin darnos cuenta que en cualquier momento podemos ser víctimas de nuestra mentalidad en cuanto al despertar, el despertar no es solo algo que sucede una vez y listo, estamos despiertos; para nada hermanos después del despertar sigue la batalla de no caer en un sueño más profundo del que estábamos y de esa manera ser presa fácil de el demonio del ego el cual nos dice:! la meta ha sido alcanzada ahora solo descansa amado mío!

Es ahí cuando la pesadilla comienza y si no reaccionamos nos puede llevar a un sueño inclusive más profundo. Es por eso que ¡YO SOY DIOS! Ha sido en antídoto o despertador que me muestra el nivel en cual me encuentro en mi camino de ascensión.

Quizás este mantra haga temblar el ego de muchos de mis hermanos en este mundo, pues considerarse Dios seria una blasfemia a sus más queridas creencias, pero que no aprendemos desde niños que Dios está en todas partes, que su presencia es invisible. Entonces si está en todas partes quiere decir que esta dentro de mí y si Yo soy parte del todo yo soy Dios. De esta manera conectando a la verdadera fuente de todo el propósito de la vida y de la humanidad.

Meditando en Yo soy Dios puedo entender que siempre he estado en control de mi existencia, que no soy un ser vivo que fue creado al azar, si no que al ser Yo Dios tracé el plan de evolución que tendría en esta experiencia sobre el planeta Tierra. Me doy cuenta que al ser Yo Dios no puedo tomarme la libertad de mantenerme solo esperando por un salvador que baje y me lleve de la mano a un nuevo nivel de conciencia, al ser Yo Dios me convierto en un creador continuo de mi progresión a la exaltación.

Si yo soy Dios estoy conectado con todo porque lo soy todo, abriendo mis ojos a la realidad de que todo aquello que hace mi vida “miserable” no es solo más que los grandes maestros que me enseñan a diario el camino hacia mi graduación en esta universidad terrestre. Yo soy Dios continuara sonando en mi mente todo momento, Yo soy Dios no es una alegación de superioridad pero si un grito de libertad.

No mas permitiré creer solamente en la existencia de DIOS, si no que llevare a Dios a casa, lo llevare dentro de mí para que todo momento pueda yo entender que soy parte de un todo…

Con amor Adal

Artículo escrito por Adal Madrigal.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿ÁNGELES O EXTRATERRESTRES?


-------------------------------------------------------------------------------
SE DICE QUE LOS ÁNGELES SON ENTIDADES SUPERIORES, NO HUMANAS, PURAS Y PERFECTAS, QUE SIRVEN A UN PROPÓSITO SUPERIOR. MÁS CONOCIDOS EN LA RELIGIÓN CRISTIANA POR SUS CONSTANTES APARICIONES EN LA BIBLIA, AQUELLOS SERES SE MUESTRAN COMO MENSAJEROS DE DIOS E INTERVIENEN EN ASUNTOS HUMANOS. SIN EMBARGO, ¿TODOS LO CASOS QUE SE MENCIONAN EN LAS ESCRITURAS CORRESPONDEN A ENTIDADES NO FÍSICAS Y REALMENTE “DIVINAS”?

Los “malach”, o “mensajeros” en hebreo, el lado oculto e incomprensible de Dios, serían en realidad seres inmateriales que no tienen nada que ver con los tripulantes de los ovnis. Es notable que la presencia de ambos, seres angélicos y extraterrestres, se entremezclen en los relatos antiguos en diferentes episodios. Veamos, brevemente, algunos episodios incómodos.

“Me llevaron a un lugar
donde los que están son como fuego abrasador,
y cuando quieren, se aparecen como hombres”.
Libro 1 de Enoch. 17,1

El texto en mención —escrito supuestamente por Enoch, un personaje del Antiguo Testamento— forma parte de las tres copias recuperadas por el famoso explorador James Bruce, cuando en 1773 retornó de su trabajo de seis años en Abysinia. Esta información, misteriosamente, se había perdido luego del denominado Concilio de Laodicea, en el Siglo III. Del “Libro de Enoch” existen dos traducciones al inglés, hechas por R. Lawrence (1821) y por R.H.Charles (1912). En los siguientes años, salieron a la luz diversas partes del texto original en griego, y más tarde, con el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto en Qumran, aparecieron siete copias fragmentarias en texto arameo, que se encuentran actualmente en el Museo del Libro en Jerusalén, confirmando lo dicho en las copias traducidas. Sus desconcertantes afirmaciones, hay que decirlo, ha causado gran controversia entre los eruditos.



Y es que Enoch no sólo describe sus “encuentros cercanos” con aquellos seres venidos del cielo, sino que aporta más luces a un hecho perdido que se menciona en la mismísima Biblia, concretamente en el Capítulo 6 del Génesis: la unión de los “Hijos de Dios” con “Las Hijas de los Hombres”.

En el “Libro de los Vigilantes” de Enoch, se afirma lo siguiente:

“En aquellos días, cuando se multiplicaron los hijos de los hombres, sucedió que les nacieron hijas bellas y hermosas. Las vieron los ángeles, los hijos de los cielos, las desearon y dijeron: Escojámonos de entre los humanos y engendremos hijos.

Semyasa, su jefe, les dijo:

—Temo que no desean que tal acción llegue a ejecutarse y sea yo quien pague por tamaño error.
Le respondieron todos:

—Juremos y comprometámonos, bajo anatema, entre nosotros, a no cambiar esta decisión y a ejecutarla ciertamente.

Entonces juraron todos de consuno y se comprometieron a ello bajo anatema. Eran doscientos lo que bajaron a Ardis, que es la cima del monte Hermón, al que llamaron así porque en él juraron y se comprometieron bajo anatema. Estos eran los nombres de sus jefes: Semyasa, el jefe supremo; Urakiva, Rameel, Kokabiel, Tamiel, Ramiel, Daniel, Ezequiel, Baraquiel, Ásael, Armaros, Batriel, Ananel, Zaquiel, Samsiel, Turiel, Yomiel y Araziel”1

La escena del descenso de los 200 Vigilantes “venidos del cielo” es descrita detalladamente por Enoch. Y este acontecimiento, en contra de la idea general de que sucedió hace unos pocos miles de años, en realidad, ocurrió en tiempos más lejanos. Para tener una idea de este extraño episodio, recordemos de que el Génesis bíblico cita al propio Enoch como un patriarca longevo de una séptima generación después de Adán (Génesis 5:18). Como recordamos, más tarde aparecerán hombres muy notables como Matusalén y Lamec, este último padre del célebre Noe, quien acorde al conocimiento que hemos recibido en la experiencia de contacto, era un superviviente de la discutida Atlántida. Desde luego, el “Diluvio Universal” alude al cataclismo que terminó con la isla de Platón, y que dicho sea de paso muchas culturas del mundo recuerdan vivamente en sus leyendas. Por todo ello, si Enoch pudo describir lo que pasó en el Monte Hermón -lugar enclavado entre la actual Siria, Líbano e Israel-, es porque se trataba de un acontecimiento antiguo: ¿la unión de seres extraterrestres con las hijas de los hombres de Lemuria? ¿Acaso no eran “ángeles” los enviados del cielo?
Independientemente de la existencia real de los ángeles —como seres de luz y enviados de Dios— cosmonautas de otros mundos llegaron a la Tierra y se unieron a la raza humana. Para que ello hubiese sido posible, teníamos que guardar cierta compatibilidad genética. Y sin duda la tenemos con más de una civilización extraterrestre.

No sólo la Biblia y los mal llamados “libros apócrifos”2 mencionan aquella “mezcla” entre seres humanos y visitantes del cielo; diversas culturas del mundo atesoran indiscutibles referencias a “los dioses” que se unieron a las mortales. Por si ello no fuese suficiente —al menos para pensarlo— existen pinturas rupestres, con una antigüedad de miles de años, que recrean aquel capítulo controvertido de nuestra historia. Un ejemplo claro es el arte rupestre que se encontró en 1976 en el desierto de Tasili (Argelia). Cuando la expedición de Rafael Brancas hizo este hallazgo de seguro se llevó una gran sorpresa: un extraño ser humanoide, ataviado con lo que parece ser un casco, lleva a tres mujeres de raza negra hacia un objeto esférico que yace detrás de él. ¿Un hijo del cielo con las hijas de los hombres? Estas uniones, por lo que hemos comprendido en nuestra experiencia de contacto, no formaban parte del plan de visita extraterrestre a nuestro mundo, una “misión” que procura la asistencia y observación permanente de nuestro planeta. Se habría tratado de un error de los seres que tenían como encargo cuidar nuestro mundo.
Como fuese, no es el único episodio que revela la presencia de seres físicos que llegaron del “cielo”. También está el testimonio de sus naves…

Los Carros de Fuego

Sentado junto al río Kebar, en Babilonia, Ezequiel vio a lo lejos un “torbellino” aproximándose; aquel fenómeno misterioso, de pronto, se convirtió en una nube de fuego que luego aterrizó con gran estruendo. El personaje bíblico se encontraba ahora frente a un vehículo deslumbrante que le parecía estar compuesto de ruedas, alas y criaturas vivientes. También llevaba un trono, sobre el cual iba sentada una “silueta de forma humana”. Para Josef F. Blumrich —ex ingeniero de la NASA— Ezequiel estuvo frente a un vehículo concreto y real, y no ante una visión. Si fue así, ¿a quiénes pertenecía aquel vehículo que volaba ante los ojos del profeta?3 Y es que uno de los libros antiguos que tendría mayores referencias a posibles visitas extraterrestres en el pasado es la Biblia.

Arriba: representación de la visión de Ezequiel

A pesar que oficialmente la Iglesia Católica y diversas organizaciones cristianas niegan que los textos bíblicos hagan referencias a encuentros cercanos con visitantes de otros mundos, lo cierto es que las evidencias están allí, lejos de tratarse de una “mala interpretación” de los acontecimientos. Lo preocupante de todo ello es que muchas veces el fanatismo religioso ha tildado al fenómeno ovni como “manifestaciones de demonios”. De hecho, en el proceso de contacto, aprendí que es importante mantener una línea objetiva y equilibrada frente a las experiencias y, más aún, ante las intensas informaciones recibidas. Claro que hay de todo en el Universo; sin embargo, si los seres que nos visitan nos hubiesen querido hacer daño, hace mucho tiempo lo hubiesen hecho, pues llegan a la Tierra antes de que apareciera el ser humano. Sin ir muy lejos, llamar “diabólico” a todo aquello que no entendemos nos coloca en un panorama similar al de la Inquisición — ni qué decir de aquellos que terminaron en la hoguera— y a la tristemente recordada “extirpación de idolatrías”, que tanto daño le hizo a la humanidad al perderse valiosa información de culturas tan impresionantes como los mayas e incas, de quienes se perdieron sus principales códices y quipus. Pienso que la objetividad puede ir de la mano de una mente abierta, si sabemos discernir y al mismo tiempo abrir nuestros ojos al bosque y no sólo al árbol que tenemos al frente.

En todo caso, como una breve, citaré a continuación las referencias más notables que nos ofrece la Biblia sobre visitantes de otros mundos. Saquen sus propias conclusiones.

1. Un objeto volador acompaña al pueblo hebreo, similar a las naves de forma tubular o “nodrizas” que han sido fotografiadas desde los años 50.

“Se levantó el Ángel de Yahvé que marchaba al frente del ejercito de Israel, y se puso detrás de ellos. Se levantó también la columna de nube de delante de ellos y se colocó a la espalda, intercalándose así entre el campamento de los egipcios y el campamento de los israelíes. Era nube y tinieblas (por una parte), y (por la otra) iluminaba la noche, de modo que no pudieron acercarse aquellos a estos en toda la noche” Éxodo14,19-20

2. La destrucción de dos ciudades bíblicas es muy similar a la devastación atómica que sufrió Hiroshima y Nagasaki en la Segunda Guerra Mundial.

“Entonces Yahvé hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego que venia de Yahvé, desde el cielo. Y destruyó aquellas ciudades, y toda la llanura con todos los habitantes de las ciudades, hasta las plantas del suelo. Mas la mujer de Lot miró atrás y se convirtió en estatua de sal. Se levantó Abrahan muy de mañana y se fue al lugar donde había estado en pie delante de Yahvé. Miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la región de la llanura, y vio que de aquella tierra subía humo, como el humo de un horno”. Génesis 19,24-28
3. Un vehículo volador lleva a los cielos al profeta Elías.
“Mientras seguían andando y hablando, he aquí que un carro de fuego y caballos de fuego separaron al uno del otro y subió Elías en un torbellino al cielo. Eliseo miraba y clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su caballería! Y no lo vio más”Reyes 2,11-12

4. El profeta Daniel describe a un ser humanoide, cuyas características son muy similares a los modernos encuentros cercanos, donde se ha aprecian trajes “brillantes” en los extraterrestres y detalles metálicos que en algunas ocasiones recuerdan el brillo del oro.

“El día 24 del primer mes, estando yo a la orilla del gran río, el tigres, alcé mis ojos y miré, y vi a un varón vestido de lino blanco y ceñidos los lomos de oro de Ufaz. Su cuerpo era como el crisolito, su rostro parecía un relámpago, sus ojos eran como antorchas de fuego, sus brazos y sus pies tenían el brillo de bronce bruñido y el rumor de sus palabras era parecido al estruendo de un gran gentío”. Daniel 10,4-6

5. Una de las más polémicas: el ovni que guía a los tres reyes magos al lugar de nacimiento de Jesús. Notar que aquella “estrella” se mueve, y luego se detiene sobre el área donde estaba el niño. Un niño más que especial, y que había concitado la atención de los visitantes de las estrellas…
“Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos del Oriente llegaron a Jerusalén, y preguntaron: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo”.

“…Con estas palabras del rey, se pusieron en marcha, y he aquí que la estrella, que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella experimentaron un gozo muy grande”. Mateo 2,1-2,2-104
Desde luego, hay mayores referencias en la Biblia. Y cada una de ellas merece un estudio más profundo. Muchos autores se han hecho eco de estos acontecimientos “extraños” y de otras “anomalías” en nuestra historia antigua que alude a los no-identificados5. Desde luego, en este artículo no procuro —tampoco podría— abarcar toda la documentación existente de “ellos” a lo largo de nuestra historia. Pero al menos sí reflexionar —de algún modo intentarlo— por qué estuvieron aquellos seres en nuestro mundo, siguiendo nuestros pasos, observando todo de cerca, al punto de asistir los momentos más extraordinarios y especiales de nuestro proceso, incluyendo el nacimiento y la vida de Jesús, quien, dicho sea de paso, no era un “extraterrestre”, sino un maravilloso ser humano.

Y debo añadir: los extraterrestres también creen en Dios. En el mismo Dios en el que nosotros creemos.
¿Pueden ser los ángeles de la antigüedad?

Ahora bien, de acuerdo a la enseñanza religiosa tradicional, los ángeles son sustancias completas e inteligentes, dotados de alguna virtud o poder. Una declaración del IV Concilio de Letrán sostiene: “Firmemente creemos y simplemente confesamos, que por su omnipotente virtud, Dios creó de la nada a una y otra criatura: la espiritual y corporal; es decir la angélica y la humana”. Y de hecho es así. Mas hay una diferencia importante entre ángeles y extraterrestres. En contraparte, los extraterrestres, al igual que los seres humanos, no fueron creados “perfectos” como los ángeles, sino que a lo largo de un camino de evolución pueden alcanzar esa perfección. Los ángeles existen como mensajeros de Dios —aquella fuerza creadora de lo visible e invisible— siendo sus portavoces en este Universo de la materia. En otras palabras, los ángeles no pertenecen a nuestra realidad física, sino a un plano superior, en cambio los seres extraterrestres se mueven en una realidad física y material, independiente del tiempo del que provengan. El problema es que cosmonautas de otros mundos fueron confundidos —y me imagino que muchas veces— como “dioses” o “ángeles”. Esta afirmación puede resultar chocante. Sin embargo, desde 1994, monseñor Corrado Balducci, un importante prelado del Vaticano y amigo personal del Papa Juan Pablo II, demolió el escepticismo religioso al sustentar que los ángeles en carros de fuego que se mencionan en la Biblia podrían ser los ovnis que en la actualidad nos visitan. Monseñor Balducci, fallecido en Roma en septiembre de 2008, fue uno de los más importantes teólogos de la Iglesia Católica —al punto de haber formado parte de la Comisión para revelar el Tercer Secreto de Fátima—. Incluso afirmó en su momento la existencia de un comité del Vaticano que estudia los encuentros con extraterrestres. Así como se lee… En sus recordadas entrevistas televisivas, el prelado manifiesta a boca de jarro de que los encuentros entre extraterrestres y seres humanos no son ni diabólicos ni consecuencia de alucinaciones, y por tanto deben estudiarse con rigor y seriedad. La repercusión de estas declaraciones —en la RAI italiana, la televisión más católica y una de las más conservadoras—, dio la vuelta al mundo. Debido a ello el propio Balducci fue ponente en numerosos Congresos sobre el fenómeno ovni —y siempre con sotana—. Aunque Balducci no es el primero en sugerir que cosmonautas de otros mundos fueron confundidos con ángeles en el pasado, su aporte ha sido contundente por haber sido una autoridad respetada en el Vaticano. Su análisis, simple y lógico, rompió estructuras mentales: una cosa son seres inmateriales como mensajeros de Dios, y otra cosa seres físicos que utilizan vehículos para desplazarse. A esta línea de pensamiento se ha sumado recientemente el Director del Observatorio Vaticano, José Gabriel Funes, al sostener que la vida inteligente extraterrestre no cuestiona el dogma de fe y que “esos seres también serían hijos de Dios”. El propio Funes reconoce intrínsicamente que una cosa son los ángeles y otra seres físicos procedentes de otros mundos.

Dudo de que los ángeles necesiten de vehículos o tecnología para llegar a la Tierra y ejecutar sus misiones divinas. He allí el primer contraste con las apariciones de los ovnis y aquellas formas humanas que salían de ellos en la prehistoria. Por otro lado, también resulta desconcertante cómo los ángeles toman corporeidad, al punto de comer —como ocurrió con la familia de Lot en el episodio de Sodoma y Gomorra— y hasta protagonizar una pelea “cuerpo a cuerpo” con Jacob. Más allá de los símbolos, podríamos hallarnos ante hechos reales perdidos en aquel tiempo, más humanos que divinos, como la unión de los hijos de Dios con las hijas de los hombres que vimos anteriormente. ¿Los ángeles engendran hijos? Al parecer —creo yo— los ángeles no se involucrarían en esas cosas.

Los ángeles —miríadas de ellos según la Biblia— están constituidos en jerarquías espirituales, entre ellas se mencionan los tronos, dominaciones y potestades; luego siguen los serafines y querubines, y finalmente los arcángeles y los ángeles. Según Santo Tomás, autor de la documentada Suma Teológica, los ángeles son espíritus puros, que no están viviendo en el mundo material como el ser humano. Ni como los extraterrestres. Si estudiamos detenidamente las extrañas apariciones de la Biblia y otros textos sagrados, comprenderemos que nos hallamos en realidad ante visitantes físicos —no ángeles etéreos—, de aspecto humano, que llegan en vehículos voladores e imparten conocimientos a los hombres.



La presencia extraterrestre —hay que subrayarlo— no cuestiona las “funciones” de los ángeles o la propia existencia de Dios. Sin duda, los extraterrestres son también mensajeros, cumpliendo otro rol en medio de las jerarquías que sirven a Dios. Y aquí debo añadir que la existencia de vida en otros mundos, lejos de cuestionar la fe humana, engrandece la creación y la propia voluntad divina de que tengamos hermanos mayores en otras regiones del cosmos.
Ya lo dijo Jesús: “En la casa de mi padre, muchas moradas hay…”

Nota: este artículo es una adaptación del libro “Nuestros Lazos Extraterrestres”, de Ricardo González.

1. “Apócrifos del Antiguo Testamento”. Tomo IV. Ediciones Cristiandad, Madrid, 1984.

2. Se le llama “apócrifo” a los textos que no se han declarado como canónicos; es decir, que no forman parte del catálogo de libros sagrados admitidos por la Iglesia Católica. El criterio que ha empleado la Iglesia para “decidir” que libro es canónico y cuál no, no deja de ser discutido. Diversos estudiosos concluyen que en los primeros tiempos de la Iglesia se “temió” el contenido de aquellos libros porque podían cambiar radicalmente el dogma enseñado por el catolicismo. Y había razones para temer, pues además de las referencias a “seres del cielo”, se otorga, inclusive, detalles ignorados de la vida de Jesús, desde su natividad, infancia y predicación. Vale la pena leerlos.

3. Josef Blumrich, desde luego, no es un “perico de los palotes”. Además de sus credenciales como ingeniero de la NASA, desempeñó un papel importante en la creación del Skylab y el trasbordador espacial. Por si ello fuera poco, tuvo la rara distinción de que en 1972 se le concediera la medalla de servicios excepcionales de la NASA por su extraordinaria aportación a los proyectos Saturno y Apolo. De ser en un principio un escéptico, publicó más tarde su libro “The Spaceships of Ezekiel” (1973).

4. La Santa Biblia

5. En verdad se ha escrito mucho sobre “astroarqueología”. También, debo decir, se ha dicho de todo, al punto de llamar “extraterrestre” a cualquier enigma. Pero al margen de ello hay textos y teorías de diversos autores que merecen estudiarse, particularmente la obra del filólogo Zecharia Sitchin. En el caso de apariciones extrañas en la Biblia, es interesante la recopilación de datos que llevó a cabo el periodista español J.J. Benítez en su libro “Los Astronautas de Yavé” (Editorial Planeta, 1996).

FUENTE: www.legadocosmico.com